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Esta contribución a Reimaginando los Estudios de la Niñez es basada en una conversación entre Onésima Lienqueo, fundadora de la Red por la Defensa de la Niñez Mapuche, y Pavel Rubio-Hormazábal, editor asociado de la página. La conversación se centra en la perspectiva de Onésima sobre el concepto de “violencia lenta”, basada en sus reflexiones desde la experiencia de la nación Mapuche en Chile.

La nación Mapuche es una de las naciones Indígenas presentes en Chile, y ha estado en un conflicto de siglos con el estado chileno debido a las políticas coloniales de éste último. En las últimas décadas, el estado Chileno ha intensificado sus intervenciones en el denominado Wallmapu, los territorios exigidos por las comunidades Mapuche y ocupados por colonos – promovido por políticas del estado chileno – en un proceso que comienza en los primeros años del siglo XX. Wallmapu es la tierra donde una constelación de Lofs – pequeñas comunidades rurales Mapuche – están ubicadas, siendo el principal objetivo de allanamientos de policía militarizada y fuerzas paramilitares. Comunidades Mapuche se han organizado para recuperar algunos de sus territorios en disputa, particularmente aquellos usados para la explotación de recursos naturales y el monocultivo.

La conversación con Onésima sobre violencia lenta amplía el concepto de cómo fue originalmente elaborado por Rob Nixon (ve aquí para una discusión de violencia lenta y sus provocaciones para los estudios de la niñez). En específico, su crítica de la investigación académica, Onésima resalta las violencias tanto epistémicas como físicas perpetuadas hacia las naciones Indígenas, recordando los puntos propuestos Tuck y Young sobre la importancia del rechazo frente a la violencia del colonialismo

Una conversación entre Onésima Lienqueo y Pavel Rubio-Hormazábal

Transcripción completa

Pavel: Voy a presentar a nuestra invitada que es o Onésima Lienqueo, ella es defensora de la niñez indígena es licenciada en educación y fundadora de la Red por la Defensa de la Niñez Mapuche. Onésima gracias por participar en esta conversación de Reimaginando los Estudios de la Niñez. ¿Cómo estás?

Onésima: Hola muchas gracias igual por la invitación estoy bien ansiosa de participar en esta conversación.

Pavel: excelente yo quería comenzar la conversación contando una pequeña historia bueno con Onésima nos conocimos hace más de un año atrás un año y medio casi dos a través del contacto en común de verdad conversamos como 2 horas, y yo escuchaba escuchaba, escuchaba, y en ese momento debo decir que intente aprender lo máximo posible pero como que recordaba las palabras y me tomó más de un año en darle sentido y ver lo que tú me contabas y decir que ahora estas palabras ahora sí me hace mucho sentido estuvieron dando muchas vueltas y estuvieron presentes por varios meses y justo viene este trabajo que estamos haciendo en el grupo de Reimaginando los Estudios de la Niñez y vino como anillo al dedo porque son muchas preguntas y muchas conversaciones que creo que tienen mucha relación con tu trabajo con tu labor y con tu conocimiento y experiencia así que un agradecido de que estés aquí y de que hayas motivado a participar.

Onésima: gracias

Pavel: entonces la pregunta principal o el tema principal que nosotros hemos estado trabajando es sobre la Violencia Lenta. Hubo una conversación antes con varios invitados pero también queríamos aterrizarlo a nuestro lenguaje con otros conocimientos y con otras perspectivas también. Entonces la primera pregunta que te quiero hacer es si nos puedes comentar una situación en que tú veas que esté ocurriendo un hecho de Violencia Lenta en torno a la niñez Mapuche

Onésima: bueno yo creo que más que una única situación creo que es una situación que se vive de manera constante y que se ha traspasado de generaciones en generaciones también en territorios que han sido víctimas de la militarización dentro del territorio Wallmapu y no sólo víctima de la militarización sino que víctima también del extractivismo y la contaminación ambiental que se ha provocado los territorios en los que residen, habitan comunidades mapuche que tienen una alta presencia de niños y niñas que se desarrollan en un contexto de violencia, en un contexto en el cual no logran o normalizan ciertas situaciones como es por ejemplo vivir sin agua, vivir en una sequía o en una contaminación de sus espacios ambientales que deberían estar de acuerdo a nuestra espiritualidad, cuidados, protegidos, restaurados también. Somos varias generaciones que se han visto sumergidas en este proceso y que se ha ido traspasando. En algunos momentos se conversa y se dice que casi tenemos dentro de la sangre incorporada a la violencia. Es como parte de nuestra historia y que los procesos que se han vivido en nuestros abuelos hoy día se vuelven a replicar en el presente, y que dadas las circunstancias de que vivimos también se va a replicar en el futuro si es que no existen cambios en el día de hoy. Eso es un poco difícil el contexto en el cual nos encontramos en el Wallmapu, donde la militarización ya se lleva varias décadas, donde se intensifica y no solamente se enmarca en una violencia que es institucional hacia el pueblo Mapuche, sino que también donde se incorporan ámbitos de violencia dentro y propiamente dentro de las mismas comunidades, entonces se normalizan muchos procesos, y se invisibiliza algunas cosas o situaciones que se logran evidenciar respecto a la educación, a la salud, de los niños, de las niñas e incluso a las relaciones sociales que establecen entre sus pares.

Pavel: cuando tú nos cuentas que esta violencia se invisibiliza muchas veces y a pesar de que lleva mucho tiempo presente, ¿tú nos podrías contar una situación en la que podremos ver en la que tú veas y crees que esa Violencia Lenta está haciendo invisibilidad justamente?

Onesima: bueno sí en la relación o en aspectos del desarrollo de los juegos de los niños, de cómo ellos hoy en día juegan. Hace años atrás era diferente la dinámica de relación en torno a su juego. Hoy día vemos por ejemplo cómo se ejecutan juegos que antes tenían un nombre tradicional, que quizás podría haber sido más tradicional no tan solo del pueblo Mapuche sino que del territorio extenso y de la diversidad que acá persiste, es como por ejemplo jugar al policía y el Mapuche. El juego no se llama el policía y el Mapuche, se llama el Paco y el Mapuche. Ese juego ha tenido intensificaciones, ha ido variando, y ha ido variando de acuerdo a los efectos que se han ido generando dentro del territorio. Por ejemplo, los niños habitualmente cualquier tipo de elemento que puede figurar en su imaginación como un arma, es utilizado como tal. Su lenguaje también y su forma de comportarse también es agresiva, de cierta forma y hay siempre como una situación del bueno y del malo, no hay una separación una mixtura de eso, hay una situación que una condición lo hace el bueno y otra condición lo hace el malo. Es bien triste ver esta situación porque es bien triste ver el lenguaje de los niños a los 4 o 5 años de cómo se dirigen como réplican el lenguaje utilizado por ejemplo por la policía dentro del territorio. O cuando se dirigen hacia ellos. La palabra “india” que hace muchos años está incorporada dentro de las calificaciones que se entregan a los Pueblos Originarios, es una palabra que hoy día pasa a ser como la menor, pero eso ya ha ido cambiando, porque ya no solamente se considera el indio sino que los niños por ejemplo, los “terroristas” o por ejemplo esta acción de cuando se enojan se dicen que “se va a prender fuego” a algo como que una relación del incendio es algo normal dentro de ellos y lo relacionan como algo habitual. Bueno yo lo llamo que eso es una invisibilización porque en realidad no se toma alerta a esos hechos porque, por ejemplo, para mí dentro de mi experiencia, no es normal que un niño cada tipo de elemento que vea, que lo refleje como un arma corto punzante, o que lo refleje como un armamento, que tenga mayor conocimiento de qué tipo de carros policiales son los que entran a su comunidad más que otros conocimientos en otras áreas. Como que sus intereses se definen hacia un lugar y están condicionados y direccionados hacia eso y no se hace nada para direccionar esos intereses que los niños, o esos focos de atención que los niños toman hacia un camino que lleve prevalezca su integridad, su desarrollo, no solamente como niño, sino que principalmente como niño mapuche.

También se ven invisibilizada su misma espiritualidad, es cuestionada su rol que habita. Entonces eso es una constante y yo creo que jóvenes desde los adolescentes por lo menos, hace 10 años 15 años desde que los juegos empezaron a cambiar y se empezaron a habituar de acuerdo al contexto en que ellos están habitando. Eso es como una de las situaciones. Ahora hay muchas más, hay muchas situaciones más, como por ejemplo el miedo a caminar por entre medio de los campos hacia las escuelas. Hubieron muchos ataques anteriormente de policías y de agentes policiales dentro de las comunidades donde paraban los buses escolares y realizaban ataques de tortura. De hecho un joven, que ya es un adulto ahora, tuvo una pérdida mutilación de uno de sus deditos cuando tenía 8 años, dentro de uno de estos ataques, entonces hay un miedo constante al salir al jugar al desarrollarse y bueno también el no contar con espacios de seguridad ni siquiera dentro del hogar. Habitual es dormir, por ejemplo, dormir con ropa, o dormir a sobresaltos de manera alerta, mirando al cielo, y ver que vienen los helicópteros de las fuerzas militares, y entender que eso significaría un pronto ataque. Una de las cosas que más me han dolido ver, que en los momentos en los cuales se ha llamado que pueda existir un allanamiento que pueda existir un ataque policial los niños entran en una situación de crisis y de llanto, eso te estoy hablando de niños desde 2 años hacia los 10 años, porque ya luego en la preadolescencia toman una conducta totalmente diferente, donde el miedo a los aborda y las primeras situaciones que piensan es que van a quedar solos, y que le van a matar a las mamas o le van a matar a los papás. Independiente de que los padres hayan tenido ningún tipo de ataque lo reflejan inmediatamente como la muerte. Se siente que viene la policía y es inmediatamente que viene la muerte, y entran en esta constante. Los más grandes toman la decisión ya de cómo autodefensa. De tratar de defender, pero también de proteger a los otros. Entonces eso es súper habitual, y cuando se vive de manera constante y sistemática y está incorporado dentro de las comunidades muchas veces los padres no se logran dar cuenta de que eso es un daño, y que es un daño que está siendo irremediable que no va a tener un proceso de reparación y que tampoco tienen una contención adecuada.

Pavel: aprovechando lo que tú me mencionas ¿tú crees que hay efectos diferenciados de ese miedo muy que existe y que puede estar afectando de manera diferente a diferentes niños y niñas Mapuche?

Onésima: sí o sea en realidad hay una diferencia que se da de acuerdo a las etapas, a las edades, como los estadios. Los pequeños, los más chiquititos al observar las conductas de los otros, replican. Replican el llanto, entran en un estado de pánico, tienden a protegerse o esconderse en ciertos lugares. De hecho, hay por ejemplo ciertos sonidos que los hacen hacer como este gesto del silencio como “¡SHHHHH!”, como “cuidado viene esta situación”. El esconderse debajo de las camas o jugar a eso. Están en una situación de alerta constante los más pequeños, o sea no tienen los términos reconocidos como de la violencia de las armas porque no están incorporados en su lenguaje, pero sí incorporan ellos conductas de protección y de alerta constante que se han observado también de acuerdo a las situaciones que están viviendo dentro de sus hogares o dentro de sus comunidades en contexto de allanamiento.

Los más grandes ya en etapas como 6 a 8 años tienden ya a fluir el miedo, lo empiezan a comentar y empiezan a hacer deducciones. No voy a comentarlo porque aquí hay casos muy mediáticos, pero en uno de los hechos más graves de violencia que se ha vivido en Wallmapu en específico una de las niñas en una situación en que se escuchaban solamente los disparos, la niña entra en un estado en que decía “yo sé que es ahora mi abuela y mi mamá la que van a matar. Es hora ellos vienen acá y nos van a matar porque eso es lo que quieren porque ya mataron antes a mi papá y después vienen a matar a los demás y después vengo yo”. Entonces empiezan a verbalizar todo lo que están sintiendo y empiezan a tener una situación en que empiezan a comentarle a los otros, e incluso los adultos, con esa necesidad de verbalizar el miedo que sienten. Los más grandes toman la decisión de proteger entonces en ese sentido guardan sus emociones. En general ellos no van a llorar, no van a hacer comentarios, sino que se repliegan, guardan sus emociones. Es bien triste esta situación porque en realidad ellos se sienten con la obligación, o con el rol de tener que proteger, y por tanto su vida la dejan atrás, sus miedos los abandonan y este miedo o dolor estas situaciones que los tensionan se guardan y se replican en otros tipos de momentos. Bueno ha traído consecuencias graves, como por ejemplo el alcoholismo en adolescentes o el consumo también de drogas, que también está presente dentro y fuera también de los territorios, principalmente en los sectores urbanos entonces hay muchos jóvenes adolescentes que han perdido a su papá, que vivió allanamientos constantes que, hoy a los 12 años, son alcohólicos o están entrando en un proceso de alcoholismo grave.

También los cortes. Se cortan. Se hacen automutilaciones, se automutilan. Es muy frecuente ver automutilaciones en los adolescentes que también es la forma de poder eliminar esta rabia esta sensación de impotencia y quieren crecer y quieren ya defenderse y ojalá eliminar, o sea hay una cosa que se genera mucho que es la palabra muerte qué como si tiene que morir el otro para que nosotros podamos estar bien, como esta situación está muy dentro con mucha rabia hay mucha rabia también en la adolescencia a diferencia de los más pequeñitos que claro verbalizan y que luego pasan al juegos y que están ahí pero el adolescente tiene impotencia tiene rabia y no le expresa gritando sino que la guarda.

Pavel: oye tú crees que este concepto de violencia pueda ayudar a entender lo que está pasando en esas situaciones

Onésima: yo creo que en cierta forma siempre hemos caído como en el proceso de creer que solamente existe un solo tipo de violencia o uno tipo de violencia que son la violencia estructural cierto entonces creo que identificar estos procesos son súper necesario para avanzar en procesos reparatorios. Lo hablo no de la intervención, sino que lo hablo desde el reconocer cuáles son las situaciones o el dolor que el niño tiene, el miedo que el niño lo asemeja, o cuáles fueron las situaciones traumáticas que generaron este tipo de procesos. También nos ayuda a identificar no tan solamente a la víctima directa de un hecho de violencia, sino que también que no se logra contextualizar de que los efectos de la violencia en contextos de militarización no solamente van a afectar a quienes están dentro del núcleo [de los niños] o a quienes están dentro del parámetro de la violencia, sino que también afecta a quienes rodean, o a quienes interceden con ellos. Entonces creo que es súper importante poder hablar de esto, es importante también hacer mención a ampliar no tan solamente, la violencia como único sujeto, o en únicos individuos, sino que más bien como esto tiene efectos en todos los que les rodean, incluso en quien a lo mejor no tienen una vinculación directa. Por ejemplo, cuando se habla de la protección de la niñez mapuche de la violencia institucional, o de la violencia policial que viven niños a través de la militarización, solamente se habla que quienes van a estar dañados va a ser la niñez mapuche. Yo considero que eso es un error porque los niños mapuche que están dentro de los territorios y en las comunidades también se relacionan en los sectores urbanos con otros niños que son chilenos. Entonces el contexto de militarización no solamente está afectando la niñez mapuche sino que también está afectando a la niñez chilena y urbana que ahí reside, entonces la militarización no solamente tienen un efecto a quienes está atacando sino que también afectó a quienes también supuestamente defiende.

Pavel: Me deja pensando muchas cosas, es muy potentes lo que dices. Tu crees que propósito estas formas habrían algunas limitaciones al usar este concepto de Violencia Lenta?

Onésima: yo creo que tiene que ver con la incorporación también de este concepto de violencia e identificarla también. Bueno ha sido difícil por ejemplo ya llevar a cabo y demostrar que no sólo existe un tipo de violencia, eso ya ha sido un proceso limitante el poder evidenciarlo no tan sólo con la gente, sino que están principalmente con los profesionales que están interviniendo estos procesos. A mí no me gusta decir la palabra intervención, porque yo creo que uno no debe intervenir sino que están uno debe acompañar. Es un proceso de acompañamiento el proceso de reparación, pero no puede cambiar algo que es imposible de cambiar, que es algo que debe estar. Creo que se hace fundamental poder empezar a aplicarlo, pero si en realidad al no tener conocimientos claros, o al no estar dentro del contexto, o al no estar introducido en contextos de militarización o en contexto tan graves como los que se viven aquí en el Wallmapu es más difícil poder tomarlo. Poder tomarlo como una definición clara de violencia. Por qué lo menciono esto, porque en realidad hay profesionales que están trabajando en esta área pero que no habitan estos espacios. O que están en la atención clínica. El niño va y se tiene dentro de, y la tensión es un caso que se lo leo en un papel, tomo los antecedentes, tomo el otro, pero es muy diferente que cuando estás trabajando dentro de la zona y te toca vivirlo con ellos, y sentir su miedo y estar ahí, entonces ahí es más fácil poder ir identificando todo esto, porque estás en la panorámica, porque estás adentro. Entonces logras tener una visión más amplia. Ha sido difícil igual a estar acá. Es difícil ser profesional dentro de esta área. Es difícil ser profesionales incluso dentro del mismo proceso. Yo que llevo años de este trabajo yo también creo que soy víctima de esta violencia, yo siempre lo he sido. Pero el llevar este proceso y que este proceso me afecte emocionalmente, me dañe, me dé rabia, cambie mis emociones, y me haga salir de mi rol de acompañadora, de facilitadora, mi rol profesional, que lo puedo colocar a mi servicio, lo hace también cambiar y predomina también mi propia historia como mapuche que también viví la misma violencia. Entonces creo que las limitantes están en esa área que a veces el no reconocer el espacio que estamos tratando de generar un proceso de acompañamiento, o de defensa de la niñez, o de observación del proceso, también no basta solamente con leerlo o mirarlo desde un lugar, también hay que posicionarse desde un espacio que creo que también eso es una limitante hay que tener mayor amplitud de poder ver los efectos. 

Pavel: Cambiando un poco el tema, y llevando la Violencia Lenta también a otro contexto, ¿tú crees que existen formas de Violencia Lenta en la relación que se ha creado entre la Academia y la nación mapuche y si es así como la Academia puede ser sensible para evitar este tipo de relaciones?

Onésima: sí sucede hoy día mucho que se están cerrando espacios para la Academia. Sobre todo para los procesos de investigación dentro de los territorios porque los territorios, y principalmente las personas que estaban observadas como víctimas se sentían utilizados de ese saber e incluso de su mismo dolor. Entonces hoy día es muy difícil entrar en algunos espacios, tiene que entrar a través de algunas personas que conoces y que están trabajando dentro del lugar para que te pueden hacer entrar y entregar estas venia de confianza para que pueda relacionarse. Entonces la Academia igual la incumplido en algunas situaciones porque ha generado esto, como en este proceso de investigación e intervención y luego desaparece. Y no reconoce que puede generar vínculos, y que son personas que están dañadas, o que son situaciones que ya están con un daño que como te decía que ya es sistémico, que incluso es histórico, transgeneracional, que está incorporado. Entonces la Academia viene, hace un trabajo, realizado una entrevista, levanta una información.  En muchos de los casos ellos siempre dicen “levantan la información dicen que van a mandar el material y no lo envían”. Lo digo también de manera muy personal, en algún momento en este afán de querer saber, de levantar la información y transmitirla, se les olvida que con quién están trabajando son dañados, se les olvida que de cierta forma que estos procesos pueden retraumatizar, y yo creo que desde ahí es donde tenemos que aprender a cuidar este proceso porque de cierta forma va afectando. Entonces la Academia no ha cumplido ese rol de entender también que no solamente lo importante es el sacar el resultado de su investigación, sino que principalmente hacer la observación del proceso, y luego, también después de terminar ese resultado, cómo se sigue viviendo este proceso. Estos nuevos círculos de violencia. Dentro de las conversaciones que he tenido en diferentes territorios, por ejemplo, las lamgen dicen siempre “vienen acá y nos investigan, ¿y por qué nos investigan? ¿por qué nos quieren estudiar? si estamos aquí, aquí vivimos”. Existe mucho también ese término, incluso cuando se habla también del pueblo Mapuche hay gente que dice “yo he leído sobre el pueblo Mapuche”, como si nosotros no existiéramos como si no habitáramos. O “yo he investigado, yo he estudiado a los Mapuches” y esas palabras son para uno… para qué tienes que estudiarnos si estamos acá puedes preguntarnos, puedes relacionarte, puedes conocer. Creo que desde ahí hay un lenguaje también que, desde la Academia no ha sido cercano con quienes han sido víctimas de violencia tan graves. Yo creo que también ahí también de repente creemos con el conocimiento también porque sabemos que, las situaciones, todos los lugares no son iguales, en algunos territorios la militarización es mucho más intensificada que en otros, pero si conocemos el conducto de la violencia conocemos cuáles son los pasos del proceso. De hecho las mismas comunidades conocen también por ejemplo qué va a pasar en el futuro, qué puede llegar a habitar. No así la Academia que llega también de manera muy impersonal, como muy entrando y saliendo, y lo otro también entrando como no sé si cómo hacerlo pero no sé si es la poca humildad, de creer que está todo en la teoría y no reconocer por ejemplo que hay una historia, una memoria, que hay una espiritualidad detrás. Y en ese afán de conocer la espiritualidad de querer colocarle nombre a todo, de cosas que por ejemplo para nosotros sólo son, y que no tienen una razón. Que sólo son, y que solo están ahí. Ese explicar todo de cierta forma si genera procesos de violencia lenta. Eso principalmente. Eso lo digo como bien reflejado dentro de lo que las comunidades son las que indican, como basta del estudio incluso. Como por qué tengo que contar un relato 10 veces, y luego de esas 10 veces que conté mi relato y que investigaron nunca tuve un resultado, se olvidaron, nunca más estuvieron. Eso se habitúa mucho no tan sólo con académicos de acá en Chile sino también que con muchos extranjeros y anteriormente llegaban muchos extranjeros a entrar a las comunidades o tratar de tarde ingresar a trabajar con las comunidades.

Pavel: ya pues buenísimo Onésima de verdad gracias. Todo lo que cuentas, todos los comentarios.. me va a pasar lo mismo que me pasó dos años atrás que lo tengo aquí en mi mente y espero que las personas que escuchen la entrevista también se le pasa algo similar que son palabras con mucho mucho peso y con mucha también sabiduría y que uno creo que tiene que tomarse el tiempo también para digerir las te agradezco el tiempo y te agradezco por contarnos tu experiencia y hacer parte de esta conversación de rey marginarnos los estudios de las niñez. No sé si quieres agregar algo más para despedirte.

Onésima: no solamente quiero agradecer la invitación y espero que también sea un aporte también conocer quizás desde otros puntos de vista del trabajo de otras formas más territoriales, más insertas dentro, se puedan observar un mejor camino para poder colaborar, cuando levantamos esta Red por la Defensa de la Niñez qué es lo que más nos interesa.

Pavel: ¿si alguien quiere entrar en contacto con la red de infancia mapuche cómo lo puede hacer?

Onésima: bueno nosotros tenemos redes sociales tanto en Instagram como en Facebook que claramente son “Red por la Defensa de la Infancia Mapuche” y hay un correo igual que es RDINFANCIAWALLMAPU(AT)GMAIL.COM, esta es una organización donde no solamente hay un equipo de profesionales que está inserto dentro de los territorios pero principalmente la fuerza que tiene la Red de la Defensa de la Infancia que son los territorios con los niños que levantan su defensa, nosotros solamente estamos en servicio de poder colaborar con lo que más podamos en este proceso.

Pavel: muchas gracias nos vemos

Onésima: muchísimas gracias Pavel

Cite as: Onésima Lienqueo con Pavel Rubio-Hormazábal, “Tenemos la violencia incorporada dentro de la sangre”, in Reimagining Childhood Studies, 3rd October 2021, https://reimaginingchildhoodstudies.com/ violencia-dentro

  • Onésima Lienqueo is an Indigenous childhood advocate, Bachelor in Education, and a founder of the Mapuche Childhood Advocacy Network. This network works on the promotion and defence of Mapuche Children’s Human Rights, providing support to those who have suffered violence from the Chilean state. You can get in touch with her through email RDINFANCIAWALLMAPU(AT)GMAIL.COM, Instagram, and Facebook. // Onésima Lienqueo es defensora de la niñez indígena, licenciada en educación y fundadora de la Red por la Defensa de la Niñez Mapuche. Esta red trabaja en la promoción y defensa de los Derechos Humanos de las niñas y niños Mapuche, brindando acompañamiento a quienes han sufrido situaciones de violencia con el estado Chileno. Puedes entrar en contacto con ella al RDINFANCIAWALLMAPU(AT)GMAIL.COM, Instagram, y Facebook.

  • English-Spanish translation of this post was done by Pavel Rubio-Hormazabal. Pavel is an Associate on the Reimagining Childhood Studies project and a PhD candidate at the UCL Social Research Institute. His PhD addresses how social practices of child protection simultaneously shape and are shaped by intersectional inequalities.

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